| Gisela Pullido, tricampeona mundial. Un prodigio de precocidad que dejó a toda su familia boquiabierta. «Lo único que no me gusta de este deporte es estar todo el día llena de arena y mojada.» Cuando está de viaje por una competición, pide los deberes del colegio y los entrega a la vuelta. Habla con nostalgia de los arrecifes de coral de la Polinesia francesa. Un médico controla el tipo de arnés que debe utilizar para que su desarrollo físico no se vea afectado. |