A pesar de ser la envidia del planeta, los finlandeses son escépticos con los resultados del informe Pisa. «¿Somos realmente los mejores?», se pregunta Kari Kajainen. «Los profesores no tenemos estrés porque no superamos las 21 horas lectivas semanales. No pierdes la ilusión de enseñar por convertirte en un policía del aula. No hay apenas bullying y en los institutos la emigración es anecdótica y no ralentiza el ritmo de las clases. Pero algo no termina de funcionar.» La matanza del instituto de Tuusula, hace apenas un mes, donde un estudiante de bachiller acabó con la vida de ocho compañeros y profesores antes de suicidarse, así lo demuestra. ¿Cómo no se detectaron a tiempo las intenciones de un alumno marginado, que incluso las anunció en YouTube? La respuesta la da Ana Rodríguez, arquitecta española en la Universidad de Helsinki. «No se percataron a tiempo porque el asesino no sacaba malas notas. Los padres se interesan por los exámenes, vigilan los deberes. Pero es una sociedad cerrada, donde cuesta mucho que la gente se relacione.» Si añadimos que existe un problema de consumo de alcohol entre los jóvenes, que no hacen botellón en la calle por el frío, pero que beben en casa; que el índice de depresiones es de los más altos de Europa; que 21 de cada 100.000 chavales se suicidan (6 en España); y que en Finlandia circulan libremente un millón y medio de armas, es lógico que los finlandeses hagan examen de conciencia.
EL MILAGRO FINLANDÉS
LA CARA...
...Y LA CRUZ
HABLAN LOS PROFESORES «Ser profesor es una de las profesiones con más prestigio y sueldo del país». Jussi Otsomaa, subdirector de la escuela.
«Las pruebas para ser maestro son durísimas. Necesitas un nueve en bachiller y reválida. Sólo lo logran los mejores». Veli-Matti Ojalainen, profesor de Humanidades.
«Es importante que los alumnos aprendan buenos modales. Exigimos respeto, pero también respetamos a los estudiantes». Tuija Yrjö-Koskinen, profesora de inglés.
«No pierdes la ilusión ni te quemas. Te dedicas a enseñar, no a imponer orden. Basta una mirada para que atiendan». Rectta Annala, profesora de educación para la salud.