LA ERA DEL QUIRÓFANO INTELIGENTE  | | DANIEL MÉNDEZ |
Se llama Endoalpha y su avanzadísima tecnología permite operar con muy bajo riesgo. Así funciona.
1. Modelo pionero: rápida recuperación
Este tipo de quirófanos se utiliza ya en el Hospital Clínic de Barcelona y en otros centros en Madrid, Castellón, Sevilla… Sus principales ventajas: óptimos resultados estéticos, mínimo dolor posoperatorio y una rápida recuperación del paciente (de 24 a 48 horas de estancia posoperatoria). En la imagen, un dispensador de gases anestésicos, como protóxido de nitrógeno o aire medicinal.
2. Todo, bajo control: por pantalla táctil
A través de estas pantallas, el personal de enfermería controla todos los elementos periféricos del quirófano: iluminación, imágenes que se quieren visualizar en pantalla... También puede buscar información, contactar con otros centros hospitalarios o acceder al historial clínico del paciente. Además, sirve para mejorar la formación de los alumnos: la intervención se puede seguir en vivo por videoconferencia.
3. Sin cicatrices: incisiones milimétricas
En laparoscopia se utilizan versiones modificadas –más finas y alargadas– del instrumental de cirugía tradicional: pinzas, tijeras, separadores... Se introducen en el organismo a través de trocares, dispositivos colocados en pequeñas incisiones (de tres a 10 milímetros); lo mismo se hace con la cámara de luz fría que ilumina el interior del organismo. La pared muscular se eleva insuflando un gas inocuo.
4. Laparoscopias: orificios naturales
Desde la torre de laparoscopia se gestionan todas las acciones, de forma automatizada o manual. Consta de, al menos, un monitor y grabador, insuflador de gas, sistema de irrigación y aspiración y bisturí ultrasónico. Algunas operaciones se realizan casi exclusivamente por vía laparoscópica, como la colecistectomía. El último avance: utilizar orificios naturales, como la boca, la vagina o el ano. Es la cirugía Notes.
5. Imagen ampliada: sin perder detalle
Monitores TFT de 18 pulgadas en alta resolución permiten al cirujano (en este caso, el doctor Antonio María Lacy) seguir sus propios movimientos. La formación del personal de un quirófano así es muy específica: manejar las pinzas a través de trocares no es fácil. El gran inconveniente de esta tecnología es su elevado coste. El equipo alcanza los 500.000 euros, y su instalación completa, 900.000.Daniel Méndez < volver
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