Arturo Pérez-Reverte: «Me ha impresionado ver a Viggo convertirse en español» Viggo Mortensen: «¿Y qué es ser español... Saber perder» El autor y el personaje hablan para XLSemanal sobre la película Alatriste
Sería inútil tratar de presentar a ambos en pocas líneas. Aunque viéndolos así, conversando amigablemente durante la sesión de fotos, tal como harían dos viejos camaradas al inicio de un reencuentro, nadie puede dejar de pensar que en esta vida debe de haber pocas cosas que unan más que compartir un personaje. Quizá sea algo parecido a ser padre. Y lo que ambos tienen claro es que el niño se encuentra perfectamente: grande, fuerte, noble. Una joya de la que sólo se puede estar orgulloso. Es lo que tienen las paternidades compartidas. Que unen lo suyo.
Viéndolos así, sonriéndose abierta, francamente, nadie puede dejar de darle vueltas a la misma cosa. El uno, Arturo Pérez-Reverte [Cartagena, 1951], por iniciar un buen día de 1996 con «no era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente. Se llamaba Diego Alatriste y Tenorio, y había luchado como soldado de los tercios viejos en las guerras de Flandes. Cuando lo conocí malvivía en Madrid, alquilándose por cuatro maravedís en trabajos de poco lustre» la saga épica y novelesca de un soldado que malvivió en España durante el siglo XVII; el otro, Viggo Mortensen [Manhattan, Nueva York, EE.UU., 1958], por lograr que, a partir del 4 de septiembre [fecha del estreno del filme], tengamos su rostro presente al imaginar al capitán Alatriste. Acaban de posar para la última foto. Si pocas veces dos mismos hombres comparten un mismo personaje, menos aún un mismo objetivo [el del fotógrafo, que ahora les da la mano con cierta solemnidad]. Llegó la hora de echar cuentas. Se avecina repleta la columna del haber; sin anotaciones la del debe. Abro con una pregunta y, en seguida, cedo la palabra a sus mercedes. Señores, aquí están actor y escritor. Comencemos ya. Que no se nos pase el tiempo en presentaciones estériles.
XLSemanal. ¿Satisfechos con el resultado?
Viggo Mortensen. Mucho. Pero ya desde que empezamos el rodaje. Era tremenda la pinta que tenía todo. Desde el vestuario hasta las batallas. Pero, sobre todo, la actitud del director correspondía perfectamente con lo que habías escrito, Arturo.