ADOLFO SUÁREZ El día que Castro elogió a Franco  | | D.R. | | La foto de Suárez abrazando a Arafat, en septiembre de 1979, ocupó las portadas de la prensa internacional. |
Tres pruebas de fuego: Castro, Arafat y Ceaucescu. En apenas dos años, entre 1978 y 1979, suárez exprimió al máximo a su personal diplomático.
Cuando Suárez aterrizó en Cuba, sólo un dirigente occidental (el primer ministro sueco Olof Palme) había visitado el régimen castrista, así que era de esperar sorpresas. Y las hubo, como la pistola, cargada, que se le cayó a Castro del cinturón; los micrófonos que se encontraron en la Embajada española o el paseo en coche que Castro insistió en dar a su invitado... con él al volante. Aun con esto, lo que dejó boquiabiertos a todos fueron las palabras del comandante al despedirse: «El pueblo cubano no podía olvidar que España y el anterior jefe del Estado habían sido solidarios con Cuba...». Sí, Castro estaba piropeando a Franco. Sorprendente fue también la visita a España del feroz dictador rumano Nicolae Ceaucescu, quien había jugado un papel clave en la reunión de Don Juan Carlos con Carrillo en la que los comunistas se comprometieron a no mover un dedo hasta que fuese rey. Muchos vieron en la visita una muestra de agradecimiento. El programa siguió la agenda habitual, pero las maneras, casi medievales, del dictador, sorprendieron a todos: traía un catador que probaba sus comidas antes que él y en el palacio de Aranjuez, donde se hospedaron, pidieron que el servicio fuese descalzo. Pero la visita con más eco fue la de Arafat. La postura del Gobierno español (no habrá paz sin una resolución de la ONU que reconozca los derechos del pueblo palestino) fue adoptada más tarde por la comunidad internacional.Inocencio Arias y Eva Celada < volver
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