OJO CON LAS LENTILLAS Manual de uso Sólo dos de cada diez usuarios las llevan correctamente.
Cada vez más ligeras y tecnológicamente avanzadas, sí, pero no hasta el punto de poder prescindir de la limpieza y el mantenimiento meticuloso. A diario. No se debe olvidar que son «prótesis sanitarias invasoras», según los especialistas.
¿Y esto lo saben los miles de españoles que las usan? En teoría, sí. Ahora bien, sólo dos de cada diez usuarios las cuidan como es debido. Los demás cometen imprudencias que derivan en conjuntivitis, abrasiones o queratitis, que pueden suponer la necesidad de un trasplante de córnea.
La lista de errores es larga y variada. Por ejemplo, es casi un acto reflejo ponérselas en cuanto nos levantamos por la mañana. Sin embargo, de ese modo no se da tiempo al ojo para recuperarse de la hiposia nocturna (la escasez de oxígeno durante la noche). Y también es mejor quitárselas de noche unas horas antes de acostarse, ya que la poca cantidad de oxígeno que llega a la córnea coadyuva a las infecciones, porque bloquea la barrera epitelial: cuando falta oxígeno, el epitelio ya no es capaz de frenar los gérmenes y éstos pueden entrar en el ojo. Por el mismo motivo, también es muy malo dormir con ellas.
De todos modos, el mayor peligro de infección se debe a la mala higiene. Y, precisamente porque la limpieza debe ser rigurosa, es fácil hacerla mal. Además, hay que recordar a toda persona que usa lentillas «que no hay que quitar importancia al enrojecimiento o al dolor de ojos, que no pasan en un día –advierten los especialistas–. No hay que curarse en casa y en ningún caso hay que ponerse colirios a base de cortisona, que pueden aumentar las infecciones».M. S. < volver
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