Número: 1087
Del 24 al 30 de agosto de 2008
 
 

 
 
ENTREVISTA

RAÚL ARÉVALO
«Me da mucho miedo la popularidad»

JOAN TOMáS
Raúl Arévalo, nacido en Móstoles hace 28 años, posa en el hotel Room Mate Oscar de Madrid.

Actuaba en Ikea cuando le ofrecieron protagonizar Azul oscuro casi negro. Desde entonces, los mejores directores se disputan su imagen de chico malo con buen fondo. Ha hecho siete películas en dos años y lo llaman el Sean Penn español. Ahora estrena Los girasoles ciegos, de José Luis Cuerda.



Hace mucho calor en Madrid. Demasiado para formalidades en el vestuario. Camiseta, pantalones pirata y chanclas. «Voy a comprar tabaco, si no te importa.» La cita es en un restaurante en el centro. «No puedo comer mucho porque luego tengo ensayo», explica. Está trabajando en Urtain, una obra de teatro que dirige Andrés Lima. No es que él haga de boxeador, pero la preparación para todo el equipo, dice, es muy física. «Me duele todo.» Se acomoda en la silla y pide una Coca-Cola. Con la fama que lo precede y los personajes que interpreta es inevitable buscar entre el humo del cigarrillo una expresión de tipo duro, de personaje atormentado, pero la mirada de Raúl Arévalo no es para nada desafiante. Eso sí, él no se corta un pelo.


XLSemanal. ¿Cómo lleva eso de que lo comparen con Sean Penn?
Raúl Arévalo.
Todo sea por poner etiquetas... Reconozco que, al principio, cuando decían que me parecía a él, me miraba en el espejo y hasta le preguntaba a mi madre. Me hace gracia, pero con ser la cuarta parte de lo que es él, me conformaba... Daniel [Sánchez Arévalo, el director de Azul oscuro casi negro] dice que va a hacer una película con Sean Penn en la que yo haga de su hijo.

XL. No sería una mala forma de desembarcar en Hollywood. Supongo que también querrá llegar allí.
R.A.
No.

XL. ¿No quiere ser como Javier Bardem?
R.A.
No. Ojo: Bardem es Dios, pero su vida es muy complicada. Hay que valer para soportar esa presión. Un handicap de esta profesión es la popularidad. Cuando empiezas, te hace ilusión que te reconozcan por la calle –por el ego, supongo– pero yo viví eso a un nivel mínimo cuando estuve en Compañeros, y me mata. La pérdida de intimidad de los amigos que salen en series y no pueden ir por la calle me da mucho miedo.

XL. Pero es parte del negocio. Y usted, al paso que lleva, con tantas películas, va a ser conocido.
R.A.
Es peor con la televisión. Si una serie tiene éxito, se convierte en un problema. En el cine es diferente; como va poca gente, ¿no? Y al español, menos [risas].

XL. ¿Qué le pasa al cine español? ¿Es tan malo como dicen algunos?
R.A.
Yo no sé nada de producción ni de distribución, pero está claro que, como dice José Luis Cuerda, si hablamos de calidad, en proporción a los estrenos, deberían hacerse 15 películas buenas americanas al año por cada una española. Y no se hacen. Así que tan malo no debe ser nuestro cine.

XL. ¿Y por qué cree que se ensañan con él?
R.A.
A mí me parece bien que el público critique. Lo que no soporto es que se haga dentro de la profesión. ¡Todos ésos que apenas han hecho un corto, que saben lo difícil que es hacer una `peli´ y se sientan en la butaca esperando a que el director o el actor la caguen, poniendo caras...! Eso es lo peor. Pedimos a la gente que apoye el cine español y no lo apoyamos nosotros. Si hay gente de la profesión que llega a la gala de los Goya y, antes de empezar, ya está diciendo «qué coñazo», ¿qué esperan?

XL. ¿Qué hace que una película funcione en taquilla?
R.A.
El dinero. Da igual si es española o americana, si buena o regular: a una `peli´ con mucho dinero para promoción, la gente va. A Alatriste, la gente va.

XL. Pero quizá haya sido más rentable Azul oscuro...
R.A.
La excepción es cuando funciona el boca a boca y las salas confían y te dejan un tiempo. Pero no nos engañemos: ¿qué hizo Azul oscuro? Un millón de euros. El orfanato ha hecho veinte.

1 2 >

  
 


PRIVADÍSIMO
  • Le encanta la copla. En el ipod lleva desde Amy Winehouse hasta Los Chicos.
  • De las últimas películas, recomienda Tropa de Élite, y Kunfu Panda.
  • Su serie favorita, «a falta de Los Soprano», es A dos metros bajo tierra.
  • De pequeño quería estudiar Arqueología «en realidad, quería ser Indiana Jones».




  • HoyMotor HoyCinema LaGuiaTV Finanzas HoyTecnología HoyMujer
     xlsemanal(c)2005 Aviso legal | Mapa del web