Número: 1076
Del 8 al 14 de Junio de 2008
 
 

 
 
ECOLOGÍA

OSO POLAR
El fin del gigante blanco

D.R.

Ha resisitido 150.000 años de evolución y sobrevivido al durísimo clima ártico. Ahora el calentamiento global está a punto de acabar con él. Su destino es ahogarse en el mar deshelado. Por eso acaba de tener el triste honor de entrar en la lista de especies en peligro de extinción.



Nadaba en un mar oscuro que se perdía en el horizonte. Sus enormes zarpas armadas de una membrana entre los dedos impulsaban el cuerpo manteniéndolo a flote. En el horizonte no veía un solo destello blanco que le indicara el hielo salvador, y el miedo empezaba a atenazarlo. Después de semanas sin comer, sus esperanzas llegaban al final. Por fuerte que fuera, incluso un oso polar acaba por agotarse.


Lentamente, el frío del océano Glacial Ártico penetró en su cuerpo. Los músculos se fueron bloqueando por los calambres. Y el mayor de los predadores terrestres del planeta se fue hundiendo lentamente en el abismo negro sin entender qué había pasado con el mundo de hielo que años atrás cubría este mar.


A mediados de mayo pasado se ha añadido, por primera vez, a un plantígrado en la lista mundial de animales amenazados. El hecho es más que significativo, ya que marca también la primera vez que una especie es incluida en esta lista a causa del calentamiento global. Y ha sido el oso polar el protagonista de tan triste primicia. Las causas: su ecosistema, aquel que necesita para sobrevivir, está desapareciendo bajo sus pies.


Desde hace cerca de dos décadas, científicos y naturalistas vienen anunciando la progresiva pérdida de hielo en el Ártico. El casquete polar del norte flota sobre el mar sin masa continental que lo sustente, tal y como sucede con la Antártida. Durante los largos meses del invierno ártico, el hielo se convierte en el territorio por el que merodean los osos polares en busca de sus presas. Gracias a la superficie de hielo, los plantígrados cambian de territorio renovando la sangre de las diferentes poblaciones de osos polares y en su peregrinar por el mundo blanco capturan focas, peces e incluso alguna beluga, las pequeñas ballenas blancas del Ártico.


Pero con el calentamiento global los hielos que cubren el océano en el Gran Norte van retrocediendo año tras año de una forma exponencial y alarmante. Se calcula que la temperatura del Ártico está incrementándose dos veces más rápido que en el resto del planeta. Como consecuencia, el ritmo de deshielo de su casquete polar es del 9 por ciento cada diez años. Y los científicos creen que el ritmo se incrementa gradualmente más, día tras día, como un goteo letal.


Los osos polares necesitan ese hielo para su supervivencia. Aunque existen como especie desde hace al menos 150.000 años, sus extraordinarias adaptaciones al durísimo clima ártico los hacen muy vulnerables a los cambios bruscos provocados por nuestro impacto en el medio ambiente. Estos enormes plantígrados, los mayores osos del mundo, son increíbles nadadores. Sus pies y sus manos cuentan con una membrana entre los dedos que los ayuda en la natación, sus cuerpos están cubiertos por un pelo impermeable y una gruesa capa de grasa los aísla del frío permitiéndoles aguantar durante horas en las gélidas aguas árticas. Pero esas mismas adaptaciones se están convirtiendo en su condena.

1 2 >

  
 


LOS ÚLTIMOS DE SU ESPECIE
Los osos polares son los carnívoros terrestres más grandes del planeta. Pesan unos 500 kilos, pero pueden alcanzar los 800. Necesitan una superficie de hielo muy gruesa para que los aguante. Como cada vez es menor la capa de hielo, en ocasiones ha sido necesario trasladar algunos ejemplares. Y se les tatúa el labio superior para su seguimiento.



EL FUTURO AMENAZADO
Paren sólo una o dos crías. Al nacer, éstas pesan 700 gramos, no tienen dientes, no ven y están desvalidas, pero en cinco meses crecen rápidamente y pueden seguir a la madre. Antes de independizarse, pasan con ella unos dos años. Viven un total de 30.




HoyMotor HoyCinema LaGuiaTV Finanzas HoyTecnología HoyMujer
 xlsemanal(c)2005 Aviso legal | Mapa del web