ERWAN BOUROULLEC, DISEÑADOR «Mis `algas´ invadrirán la oficina del futuro»
D.R.
Erwan Bouroullec detrás de las `Algas´. Realizadas en plástico de colores, recuerdan una planta. Tienen múltiples utilidades, sirven para integrar o separar espacios.
Junto con su hermano, Erwan Bouroullec es el nuevo niño mimado del diseño europeo. Su novedoso concepto de oficina, más humana, sin divisiones y con muebles orgánicos, triunfa en Estados Unidos y en Europa. Con él hablamos de diseño, trabajo y relaciones humanas.
Es pálido, casi transparente,con unos ojos enormes que lo observan todo. Empieza hablando en inglés, pero pronto se pasa a su idioma materno, un francés suave y bajito. Parece un poeta o un músico romántico. Quizá porque iba para artista. Pero su camino dio un quiebro y se torció por la senda del diseño. Ahora es la mitad de este dúo de hermanos diseñadores que ya es una referencia imprescindible entre las grandes firmas productoras de muebles de diseño.
XLSemanal. Empezó Bellas Artes. ¿Cuándo decidió que lo suyo era el diseño?
Erwan Bouroullec. En realidad, no cambié mucho. Estaba estudiando el último curso de Bellas Artes, tenía 19 años y me planteé ser artista por un afán de libertad, de hacer cosas diferentes. Elegí el diseño porque en este campo veía una mentalidad más abierta. Lo único que sabía seguro es que uno de los fundamentos del diseño es la necesidad de comprensión y diálogo, respetando el punto de vista del proceso de producción. Y también, que cuando trabajas en un diseño formas parte de un equipo, que no estás solo, que integras una cadena. De este modo, los pequeños problemas que pueden aparecer se aclaran durante el proceso de desarrollo y el proyecto crece y cada vez va mejor.
XL. ¿Qué tal se trabaja en familia? ¿Cómo se reparte el trabajo con su hermano?
E.B. Ser dos nos sirve para empujar y reafirmar el diálogo. Es una de sus ventajas. Compartimos todo, confrontamos todo y, a veces, discutimos acaloradamente, pero la solución es muy fácil, porque nos compenetramos muy bien. Y eso que no somos gemelos ni fuimos juntos al colegio ni tenemos los mismos puntos de vista, y él es cinco años mayor que yo. Cuando discutimos, sabemos que o llegamos a un punto muerto o debemos pararnos y cambiar de esquemas los dos.
XL. Hay muchas parejas de hermanos en el mundo del diseño y la moda. Estoy pensando en los hermanos Campana, los Ailanto, Dean y Dan Coten…
E.B. Cuando estás en un proceso creativo, necesitas estar protegido y que la obra, que es como un bebé, también lo esté. Si el grupo lo forman tres o más personas, hay choques frontales de puntos de vista y con ellos desaparece parte de la poesía. Pero el ser dos, y además hermanos, hace que todo fluya mejor, que haya un entendimiento mayor. Ser hermanos tiene la ventaja de que el cariño común te proporcina un alto nivel de seguridad, aunque muchas veces nos peleemos.
XL. ¿Por qué los llaman los ‘chicos terribles’ del diseño francés?
E.B. No sabía que nos llamasen así. Quizá porque empezamos muy pronto y somos jóvenes, pero ni Ronan ni yo hemos trabajado en estudios glamourosos o en firmas super star. Yo empecé en un estudio de diseño y enseguida pasé a colaborar con Cappellini y más tarde con Miyake. Pronto contactamos con gente importante y respetuosa dentro de este mundo que ha comprendido y apoyado nuestros diseños, como Rolf Fehlbaum, que nos ha permitido desarrollar nuestras ideas de forma íntegra, como la colección Joyn. Con ellos hemos hecho mucho y muy rápido, por eso a lo mejor nos consideran un poco rompedores. Por otra parte, igual la gente cree que somos difíciles o especiales porque rechazamos muchos proyectos, pero lo hacemos porque no queremos formar un estudio grande, sino ir poco a poco. Quizá de esto nos venga esa fama.
XL. Hablaba de Rolf Fehlbaum, el carismático presidente de Vitra. ¿Qué ha significado para usted?
E.B. No se puede describir fácilmente todo lo que he aprendido con Egon Brauning, que es el ingeniero jefe de la empresa, y Rolf Fehlbaum, su presidente y alma máter. Todo lo que sé lo he aprendido con ellos. Con ellos me he comprometido, he soñado y he vivido, porque el diseño es mi vida, es lo que me hace trabajar y lo que me quita el sueño a veces por la noche. Pero es un increíble placer trabajar con ellos. Egon y Rolf tienen más de 60 años, montañas de experiencia y kilos de profesión, y me resultaba increíble que me tuvieran en cuenta a mí, que estaba en mis principios y no tenía ni 25 años. Son dos personas que siempre escuchan y cada vez te enseñan algo. En Vitra, Rolf es el que te da una profunda perspectiva del sentido del diseño y de la permanencia de los objetos en el tiempo. Él empuja, asume responsabilidades y hace suya la idea de no parar nunca, de ser los primeros.
XL. Su reciente colección Net and Nest proclama la idea de ‘romper los muros’ de los entornos laborales. ¿Esa premisa es válida para cualquier oficina?
E.B. Aquí voy a diferir un poco de la opinión de Vitra, aunque tampoco mucho: no creo que sea posible para todos los lugares de trabajo. La opción de espacios abiertos es válida en algunas condiciones, como las de mi estudio en París, donde todo es un poco caótico: se escucha música, se charla, se tiran cafés… Pero en otros casos, quizá más formales, no es del todo aplicable. Vitra se ha comprometido mucho en esta opción, lo cual también es una elección de Fehlbaum, que cuando dice que la solución es un open space piensa realmente que es la opción ideal.