Número: 1006
Del 4 al 10 de febrero de 2007
 
 

 
 
SE HABLA DE...

JUAN MILLáS
FOTOGRAFÍA... CON LOLA GARRIDO

Crítica y pionera del coleccionismo en España. Directora artística de la Fundación Foto Colectania. Sus ojos les delatan muestra 70 de las 700 obras de su catálogo para que el visitante siga la evolución del mercado del arte contemporáneo. En Barcelona, hasta el 24 de marzo.



XLSemanal. ¿Qué es eso de `hacer retina´?
Lola Garrido.
Mirar mucho, mucho, mucho para no confundirte y creer que únicamente las fotos bonitas son las buenas. Casi es como ver el alma de las fotografías. No quedarse nunca con las meras apariencias.

XL. ¿Es algo que está al alcance de cualquiera o hay que ser de una pasta especial?
L.G.
Creo que es una cuestión de entrenamiento, como todo en la vida. Cuando uno lee mucho, se convierte en escritor, aunque no escriba. Cuando uno hace deporte, es deportista. Claro que hay que añadir conocimientos, lecturas y, sobre todo, ver, ver, ver.

XL. ¿Y coleccionar?, ¿puede hacerlo todo el mundo?
L.G.
[Sonríe] No sólo no puede hacerlo todo el mundo, sino que hay que ser casi multimillonario. Este año, una obra de [Otto] Steiner ha alcanzado más de tres millones de euros. Y estoy hablando del único tipo de fotografía que considero arte. Hoy por hoy, los fotógrafos que son artistas de vanguardia están mezclados con el otro arte. Todo se mete en el saco del arte. En ocasiones, hasta la fotografía de reportaje llega a los museos. Pero el arte, en mi opinión, tiene otro nivel. Es creativo y conceptual.

XL. Hay 700 imágenes en su colección privada, aunque sólo se exponen 60 en la Fundación. ¿Cuál fue la primera?
L.G.
Me lo preguntan mucho. La primera fue de [André] Kertész. Yo ya había coleccionado para otros. Entonces estaba haciendo la colección Banesto y empecé por un histórico. Si no tienes historia, cómo vas a conocer tu futuro.

XL. Posee usted fotos de Rodchenko, Man Ray, Cartier-Bresson, Robert Capa... ¿Podría elegir una de todas ellas?
L.G.
No, porque al final las fotografías se convierten un poco en parte de ti. Incluso en las que te equivocas, tienes que asumirlas. Dentro de mi colección he seleccionado estas 60 para la Fundación Foto Colectania barcelonesa, que son una muestra de las vanguardias y está funcionando bastante bien para ser las primeras semanas. Han pasado por aquí 1.200 visitantes.

XL. Permítame insistir. Imaginemos que sólo puede quedarse con una.
L.G.
No puedo. Supongo que me quedaría con la más difícil, que es la que más atrae a un coleccionista. En esto, no se puede tener la mirada blanca. Y lo más difícil es lo que más atrae. Me quedo con la más difícil, porque cada vez compro fotos más difíciles. En eso consiste, al fin y al cabo, coleccionar. En pasar de lo blando a lo difícil.

XL. ¿Es ése el verdadero truco del perfecto coleccionista?
L.G.
Algo parecido. Verás, se banaliza mucho sobre la fotografía. Todo el mundo tiene opinión, pero entender es de lo más difícil que hay porque se trata de estar todo el rato aprendiendo. ¿Por qué la gente no tiene opinión sobre la biología molecular? Porque no lo ha estudiado. Esto no es tan sencillo. Yo he coleccionado como aquel que es artista. Vendí dos apartamentos para comprar fotografías.

XL. Háblenos de Fotomanía, la sección con la que nos enseñó en XLSemanal a `hacer retina´.
L.G.
Estuve dos años y medio seguidos con ella. Fue mucho. Luego he hecho varias cosas puntuales para la revista. Era una sección un tanto especial porque yo no daba clases sobre historia de la fotografía. Ahí pretendí enseñar algo que no estaba escrito. Además, mezclaba a los más modernos con los clásicos. Hacía comentarios simples que enseñaban un poco a distanciarse y a mirar de otra manera una foto.

XL. ¿Y qué fue lo que aprendió usted con aquella sección?
L.G.
Aprendí a no confundir cuáles son las fotos del siglo. A veces, una fotografía de un gran artista aparece como banal por ser difícil. Pero lo cierto es que todas las fotos que viajan hacia el exotismo me interesan muy poco. Lo más exótico está al lado de nosotros. Y hay que retratar los alrededores. Ése es el fotógrafo que sabe mirar. Estoy en contra de los que van hacia la pobreza a hacer las ‘fotitos’. Es el blanqueo de la pobreza. Esos artistas me dan totalmente igual. Existe una gran confusión. No me gusta la tontería.

David Benedicte

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¿CÓMO DEBEMOS MIRAR UNA FOTO?
Hay diferentes modos de hacerlo. Depende de lo que lleve uno encima. Uno, a veces, tiene que ir emocionado al museo de casa. El artista es un emocionador. Cuando se dice que una foto vale más que mil palabras, es una mentira. Cada uno tiene sus palabras dentro. Los únicos que se pueden enfrentar de una manera inocente a una imagen son los niños.




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